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Entrevistas sobre hipnosis. Brian Weiss

Brian Weiss, un hombre que no necesita presentación. Después de una respetable carrera como psiquiatra convencional, se divorció del conocimiento científico y se internó en un camino distinto completamente alejado de la ciencia y que en poco tiempo le ofreció fama y posiblemente también mejores ingresos: la terapia de vidas pasadas, el enfoque tan acientífico como místico-esotérico, según el cual el camino que recorren las almas en sus sucesivas reencarnaciones permite hallar el motivo profundo y real de muchas de las angustias que nos acompañan en nuestra actual existencia.

Postula confrontándose a la ciencia, que numerosas enfermedades se explican y alivian cuando las personas “recuerdan” sus vidas anteriores, incluso las de hace milenios, a las que sería posible regresar de la mano de la hipnosis.

Brian Weiss dice ser judío en esta vida, pero también dice haber sido católico, un sacerdote católico, y haber sido budista, también hindú, y un poeta musulmán en sus vidas anteriores. Todos cambiamos de raza, dice, de religión, de nacionalidad, de género. De todo, debemos aprender.

Autor de varios libros, Brian Weiss viaja por el mundo dando clases y seminarios relativos a la existencia de las vidas pasadas y la reencarnación. Le importa poco que el conocimiento científico haya demostrado que las fabulaciones referentes a vidas pasadas, son generadas por el síndrome denominado “falsos recuerdos”, el mejoramiento de sus ingresos y la popularidad que tales afirmaciones contrarias a la ciencia le proporcionan justifican su postura, mientras comenta con tranquilidad que observando la Torre de los Ingleses, en Retiro, tuvo un déjà-vu y regresó a una vida pasada, repite justificando por vez número mil, cómo encontró el gran cambio de su vida, y a pesar de que nació en Nueva York, desde 1974 vive en Miami, sencillamente porque el clima es más benévolo.

Defenestrado por la psiquiatría y considerado como un gurú del dinero oportunista en occidente, muchos de sus colegas no dudan en calificarlo como un hombre traumatizado desde la muerte de su hijo, Adam, que falleció a las tres semanas de una malformación cardíaca, cuando ya era médico y estaba especializándose en psiquiatría. Trauma que según muchos arrastró durante años, hasta que llegó su paciente Catherine, la mujer que bajo ese nombre supuesto, mencionó en su libro “Muchas vidas, muchos maestros”, y mediante la cual, halló refugio a su traumatizada existencia, convirtiéndose a la fe de la reencarnación y las vidas pasadas.

¿Qué importancia tuvo Catherine en su vida?

Ella fue la primera que comenzó a recordar vidas anteriores, vidas pasadas. Al principio yo no sabía si eran fantasías, o una metáfora, o recuerdos, pero en el momento en que me dio información sobre mi hijo muerto, algo que únicamente mi esposa y yo sabíamos, supe que lo que me estaba contando no eran fantasías, sino mucho más que eso.

¿Y hubo otros pacientes similares?

Claro, hubo muchos otros casos después. Entonces, yo era el jefe del Departamento de Psiquiatría del hospital Mount Sinai de Miami y profesor en la universidad. Tenía una buena posición profesional y académica, dos hijos pequeños y una gran hipoteca por pagar, en un momento tuve que decidir si volcaría mis experiencias en un libro sobre las vidas pasadas.

¿Se jugaba mucho en esa decisión?.

Sí, pero mi esposa y yo decidimos divulgarlo porque ambos habíamos padecido por la muerte de nuestro hijo, y todo lo que pudiéramos hacer para ayudar a otras personas en igual situación era importante.

¿Cuál era la relación entre la vida pasada de Catherine y la suya?.

Catherine era una técnica de laboratorio, no tenía características psíquicas especiales, pero me habló del corazón de mi hijo, acerca de los detalles médicos, y también sobre mi padre, que había muerto dos años antes. Le pregunté: “¿Cómo conoces esta información?, Catherine estaba en estado hipnótico profundo y así se había convertido en médium.

¿Se convirtió en médium gracias a la hipnosis que usted le practico?.

Sí, Ella me dijo: “Son los espíritus maestros que están a mi alrededor y me lo dicen”. Esto dió la vuelta a mi mundo por completo, yo era totalmente escéptico, pero comencé a creer.

¿Y cómo había llegado Catherine a esa vida pasada?.

A través de la hipnosis, que es solamente una forma de fijar la concentración en un punto. No es nada misterioso, sucede a menudo: por ejemplo, hay personas hipnotizadas cuando están leyendo un libro muy bueno y no escuchan el ruido del tránsito; eso es un estado de hipnosis más leve, pero hay otra concentración, mucho más intensa, y eso ayuda a la memoria, a los recuerdos. Después de Catherine trabajé en regresiones con 4000 pacientes en los últimos 26 años.

¿Regresión e hipnosis es lo mismo para usted?.

No, la hipnosis es un proceso de concentración y la regresión es retroceder en el tiempo a través de los recuerdos. La hipnosis permite la regresión, es una puerta. Se puede volver más atrás en la vida actual y también llevar a la persona a otras vidas anteriores a ésta.

¿La hipnosis no es algo como estar inconsciente?.

No, es concentrarse, dirigir la atención hacia un punto, con el cuerpo relajado.

Usted plantea que las almas se reencarnan para aprender. ¿Esto es eterno según usted?.

Sí. Nuestras almas son eternas. El cuerpo no es como comprar un auto, cuando el auto se gasta, bajamos y subimos a otro. El alma, en cambio, es inmortal.

¿Y no es peligroso hacer regresiones a vidas pasadas con pacientes psicóticos, o con ataques de pánico, o con cuadros muy inestables?.

No aplico este trabajo con pacientes psicóticos, a pesar de que algunos terapeutas lo están haciendo. Yo utilizo la hipnosis como herramienta para lograr la concentración, y a veces la gente que sufre Alzheimer, psicosis o demencias no lo logra, aunque sí lo uso para depresión, ataques de pánico o problemas físicos.

¿Y qué porcentaje de personas son capaces de regresar a su vidas pasadas?.

En Buenos Aires, hace algunos años, dí una conferencia ante 700 personas y el 80% recordó alguna vida pasada.

Y una vez que uno recuerda una vida pasada, ¿la recuerda siempre de forma consciente?.

Más y mejor que un sueño.

¿Y usted no cree que eso puede desestabilizar psicológicamente?. Quizás uno ya tiene muchos problemas en esta vida y vivir, además, arrastrando vidas anteriores…

No, en realidad las regresiones ayudan a superarlo. Supongamos que alguien ha sentido temor a ahogarse desde que era niño, y en la regresión recuerda que se ahogó en el siglo XVI. El síntoma, en general, desaparece. La regresión no crea los síntomas, los elimina. Parece algo similar al psicoanálisis: al recordar, uno entiende. Es una catarsis.

¿En cuánto tiempo logra usted sus resultados?.

Depende del paciente. Algunos lo consiguen en la primera o en la segunda sesión. A otros, que tienen preeminencia del hemisferio izquierdo del cerebro y son más controladores, les cuesta más entregarse o confiar y quizá les lleve un poco más, pero entre el 70 y el 80% de las personas pueden recordar alguna vida pasada. Las personas con fobias son las que más rápidamente logran resultados.

¿Por qué? ¿La fobia viene siempre de alguna vida anterior?.

Sí, pero también de experiencias traumáticas en la niñez de la vida actual, y muchas veces, en efecto viene de una vida pasada, vamos trayendo con nosotros la vulnerabilidad, arrastrándola. Entonces, recordar que es algo que ya pasó tiene el efecto de aclarar el panorama y la fobia se puede superar.

Alguien puede decir: “En tu vida del siglo XVII has muerto en la hoguera y por eso le temes al fuego”. ¿Por qué es curativo que yo lo recuerde y no que otro me lo cuente?.

Recordarlo uno mismo es mucho más inmediato, cercano y vivencial. Por ejemplo, si uno recuerda la hoguera, el fuego, con la ansiedad de ese momento es más poderoso que el hecho de que alguien nos lo cuente.

Pero cuando se regresa a una vida pasada, ¿se siente, por ejemplo, el calor del fuego, el dolor por la quemadura?.

No es tan grave. Y el terapeuta puede controlarlo. Quizás en la primera experiencia haga que llegues a un estado tal como si estuvieras flotando por encima de lo que pasó, separada de la situación, como si estuvieras observando o mirando una película. La próxima vez te acercas un poco más. Es una técnica llamada atenuación, y es muy efectiva, muy útil, para evitar sufrir dolor al recordar. Es por eso que hace tanta falta que haya un buen terapeuta haciendo este trabajo con uno. Hay muchos mitos acerca de la hipnosis. Pero la realidad es que la persona puede abrir los ojos y poner fin al momento hipnótico cuando ella misma quiera.

¿Cuánto cobra usted?.

En Miami, el costo promedio de un psiquiatra es de 200 dólares por hora de trabajo, para cualquier tipo de tratamiento.

¿Y en qué casos funciona su método?. No quisiera decir que siempre cura el asma o el cáncer.

Sabemos que el estrés reduce la capacidad del sistema inmune, y las regresiones son todo lo contrario del estrés. Recuerdo un caso: un paciente que había sido ahorcado en su vida anterior y tenía dolor de cuello en esta vida. Esto le pasó a un radiólogo que traté. Se hizo ver por cirujanos ortopedistas, lo operaron, y nadie lo pudo ayudar. Tomaba medicación, analgésicos muy fuertes. Cuando recordó que lo habían ahorcado en una batalla durante la Edad Media su dolor desapareció. Y no era una persona fácil de sugestionar. Esto no es una prueba de la reencarnación, no es una prueba de ADN, pero sí de que el método funciona.

¿Y cuál caso sería una prueba?.

Bueno, el de la mujer que encontró a sus propios hijos. Es un caso de validación porque ella pudo contarles todo a sus hijos acerca de su niñez. Ella había muerto en 1932 de complicaciones en el parto de su octavo hijo y había nacido otra vez en 1953. Cuando ella comenzó a recordar, sus hijos tenían entre 70 y 80 años, y ella, unos 40, según parece, ella había reencarnado en poco más de 20 años…

¿Cada cuánto se reencarna?. ¿Es rápido o lento?.

Según la necesidad de lo que el alma tenga que aprender. Y con quién tiene que volver, con qué otras almas tiene que volver. Porque en realidad nos reencarnamos una y otra vez, y esto junto a otras muchas almas, por eso uno a veces siente que ya “conoce” a la gente de otra vida, y esto puede ser así.

¿Alguna vez publicaron sus opiniones en alguna revista científica?.

Fueron ofrecidas, pero rechazadas. Es una paradoja: ¿cómo hacemos que esto sea estudiado y analizado si nunca lo aceptan?. Yo solo, sin incluir a todos los miles de terapeutas que hacen este trabajo en el mundo, tengo varios miles de casos. Freud, que creó el psicoanálisis, lo hizo con ocho casos. Y fundó una escuela, pero le llevó años y años lograr aceptación. Hay dos niveles: uno es el terapéutico, y no cabe duda de que esto funciona hay miles de casos documentados. El otro es el nivel de la validación, que es muy difícil. Porque también se vincula con un enfoque filosófico.

¿Son vidas pasadas o quizá pueden ser vidas simultáneas, en dimensiones paralelas?.

Los físicos modernos saben más que los psiquiatras sobre esto. El alma va hacia el pasado. ¿Y también puede ir hacia el futuro? Muchos sueñan sobre el futuro. Los llamamos sueños precognitivos. Hay gente que ganó la lotería por soñar el número, y los físicos dicen que sí, que uno puede hacerlo porque el tiempo gira, hace una curva; casi lo contrario de lo que uno podría creer a primera vista.

¿Cree en la vida extraterrestre?.

Yo creo que sí. Hablé con Carl Sagan, y dijo que estadísticamente tenía que ser así.

¿Qué idea tiene del karma?.

El karma no es un castigo. Tiene que ver con el aprendizaje. Es un concepto similar a aquel que dice que uno cosecha lo que sembró, todas nuestras acciones tienen resultados y somos responsables por nuestras acciones.

¿Y cuando ve niños muertos de hambre piensa que cumplen con su karma?.

Quizá sí, quizá no. No se sabe. Quizá se están ofreciendo como voluntarios para volver a nacer y enseñar sobre el amor, para que otras personas puedan aprender a ser compasivos, a compartir. Quizá son almas muy sabias, que saben que van a vivir corto tiempo y luego volver hacia el otro lado…

¿Qué es “el otro lado”?.

El cielo, el paraíso. Como quiera usted llamarlo. Son dimensiones superiores.

Según esta teoría, entonces, no existen ni el bien ni el mal, ni las buenas ni las malas acciones…

En lugar de mal yo hablaría de ignorancia. De gente que no entiende que somos seres espirituales y que estamos acá, en la escuela, aprendiendo. Y esta gente fracasa una y otra vez.

Desde esta postura, Hitler, entonces, no era malo, sino ignorante…

Sí…

¿Usted les dijo esto mismo a las víctimas del Holocausto?.

Sí. Porque muchas de ellas ya han vuelto a nacer y me las encuentro constantemente.

¿Y cómo se sienten caundo les dice eso?.

Maldad es simplemente una palabra. Hitler fue terrible, lo mismo pasó con Stalin u otros. ¿Qué importa cómo los llamemos?, sus almas tienen que aprender todavía. Un niño de tercer grado, ¿es malo porque no sabe sumar, restar, multiplicar y dividir o es ignorante porque no llegó al nivel de aprendizaje?, la gente siempre fue violenta; ésa es una de las lecciones importantes que tenemos que aprender. Pero Hitler tiene mucho por hacer. Es su karma. No tiene solamente que compensar a estas personas, sino también a sus familiares. El va a sufrir durante miles de vidas. Y eso es peor que el infierno.

¿Y ya volvió a reencarnarse el alma de Hitler?.

No lo sé. Aún no me lo encontré.

Entrevista realizada por Gabriela Navarra.

Entrevistas sobre hipnosis. Angel Mateo.

ÁNGEL MATEO. Profesional de la hipnosis.
“Hay que dar nuevas órdenes al cerebro”

Tengo 62 años. Nací en Madrid y actualmente vivo en Valencia. Estudié la carrera de perito industrial y a eso me he dedicado toda la vida. Luego estudié hipnosis en la Escuela Técnica de Hipnosis y abrí una consulta en Valencia. Estoy divorciado, vivo en pareja y tengo 4 hijos. Me interesa la doctrina social de la Iglesia católica tanto para para lo social como para lo político.

-¿En qué consiste la hipnosis?.

-Es un modelo de abordamiento que se hace en estado hipnoideo, es decir, en hipnosis profunda. Se trata de desconectar la parte consciente del cerebro. El paciente mantiene los automatismos rutinarios, pero sólo oye con la parte inconsciente, el hemisferio derecho.

-El monstruo.

-Ahí están almacenadas todas esas sugestiones negativas generadoras de patologías y que provocan comportamientos inconscientes que no deseamos.

-Ya tiene mi subconsciente en sus manos, ¿ahora qué?.

-El profesional va introduciendo en su subconsciente sugestiones de signo contrario a esas que nos hacen actuar en contra de nuestros deseos.

-Póngame un ejemplo.

-Una terapia psicológica convencional y la hipnosis van al mismo punto, pero por caminos distintos. Un psicólogo te repite por activa y por pasiva durante meses dónde está el origen de tu ansiedad hasta que esos conceptos pasan al inconsciente. En estado de hipnosis, dos frases bien dichas son suficiente. Un año de terapia convencional equivale a un mes de abordamiento con hipnosis.

-¿Qué enfermedades cura la hipnosis?.

-Hay seis grandes grupos: todo tipo de fobias; comportamientos compulsivos y obsesiones; problemas derivados de represiones; adicciones; neuralgias o neurosis (depresiones, ansiedades), y tratamiento de enfermedades físicas, no víricas.

-¿Enfermedades físicas, dice?.

-Dos neuropatólogos americanos, Brandy y Weiss, demostraron con un amplio estudio clínico que realizaron de los años 1975 a 1978 con pacientes con úlcera de duodeno y colon irritable- que el 75% de las enfermedades fisiológicas no víricas tiene un origen mental. Yo mismo soy un ejemplo de lo lejos que puede llegar la hipnosis.

-¿Qué tenía?.

-Se ha publicado en “Discovery Salud“: un cáncer de grado tres curado con hipnosis, un tumor en la vejiga. La única terapia posible según los médicos del hospital General de Valencia era extirpar la vejiga y la próstata. Mientras esperaba a ser operado comencé un tratamiento con hipnosis.

-¿Y?

-Pedí al cirujano que antes de operarme me hiciera un TAC para medir la eficacia de la hipnosis. En cinco sesiones el tumor había desaparecido. Los oncólogos me pidieron hacer otra endoscopia. Encontraron una cicatriz, pero ni rastro del tumor.

-¿Magia?.

-El tratamiento que se hace para este tipo de enfermedades es la hipertermia con hipnosis, la elevación de la temperatura en una zona localizada a través de la hipnosis y la mente.

-¿Cómo se hipnotiza a una persona?.

-Una sesión de hipnosis se compone de tres fases: relajación, visualización y abordamiento. Para la relajación utilizamos el método de Schultz, un proceso similar al que hace el cuerpo naturalmente cuando se va a dormir.

-Es decir, se induce un falso sueño.

-Sí. La mente queda despierta y el cuerpo, dormido. Ahí comienza la llamada fase REM (“rapid eye movement”), que es el principio de la hipnosis y que se consolida con ejercicios de visualización adecuados para bajar a memoria profunda. El cliente tiene la sensación de controlarlo todo porque oye, pero sin embargo se está dejando hacer.

-Qué miedo.

-Nadie te puede hipnotizar si tú no quieres. Si el profesional guarda silencio durante más de 15 segundos, el cliente entra en la fase de sueño convencional, con lo que se desliga de la hipnosis.

-¿En qué consiste el abordamiento?.

-Una vez que el cliente está en el punto que a ti te interesa de memoria profunda, empiezas a trabajar con terapia, que pasa por las fases de autoestima, autoconcepto, autocontrol, orden y a veces castigo.

-UN VUELCO.

-En cinco o seis años su vida dio un vuelco. Abandonó su profesión y comenzó a dedicarse al estudio y más tarde a la práctica de la hipnosis: “Mi hija estudiaba Psicología e hipnosis. Me contagió hasta tal punto su entusiasmo que volví a convertirme en estudiante. Por desgracia, la hipnosis no se estudia en las universidades. Pasé tres años en la Escuela Técnica de Hipnosis de Valencia, la única reconocida entre otras por la British Association of Therapéutical Hipnotists, la más antigua del mundo”.

-Dice que con seis sesiones puede curar lo que la psicoterapia tradicional tarda un año, que es fantástica contra la depresión, las adicciones, la tartamudez… Pero ¿cuál es el peligro?…

-”Que te quedes tal cual y te hayas gastado el dinero”

-¿Que es eso del castigo?.

-En algunos casos complicados de trastornos de conducta y en las dependencias, el abordamiento debe incluir el ejercicio de castigo, fuerte o suave, según el grado de adicción.

-Me está empezando a preocupar.

-El castigo es sólo una inducción para sentir algo desagradable como aviso y disuasión. Por ejemplo asociar fumar con un mal gusto de boca.

-¿Y qué es el autoconcepto?.

-La interpretación que hacemos de cómo nos ven los demás. El autocontrol es la capacidad de controlar las situaciones complicadas que nos presenta la vida: debemos saber encontrar recursos en nuestra mente para salir de ellas. Y las órdenes son las que se dan al subconsciente para que abandone comportamientos indeseados.

-¿Funciona?.

-Imagine que en el subconsciente usted tiene una suma de impresiones negativas de cosas que le han ocurrido y que le hacen actuar de forma poco saludable. Imagine que esa suma tiene el tamaño de una avellana.

-Ya está.

-Si yo introduzco instrucciones en el sentido contrario, a medida que transcurren las sesiones de hipnosis -nunca más de seis- las nuevas sugestiones van adquiriendo tamaño. En el momento en el que superan el tamaño de las anteriores, éstas de diluyen y el paciente empieza a actuar con las nuevas órdenes.

-¿Para siempre o sólo durante un rato?.

-Si el abordamiento ha llegado a término sin ningún problema, la patología está definitivamente superada. Se ha producido uno de los efectos más desconocidos de la hipnosis: el efecto vacuna.

Inma Sanchís.
La Contra de la Vanguardia.
Periódico La Vanguardia.
Catalunya. Control OJD
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Entrevistas sobre hipnosis. Milton Erickson.

Ernest Rossi, en su libro Healing in Hypnosis, escribe un capítulo de introducción a la biografía del psiquiatra Milton Erickson (Milton Erickson; A Biographical sketch), creador de la modalidad terapéutica llamada hipnoterapia. Esta es la entrevista que le realizó Ernest Rossi a Milton Erickson.

A aquella edad temprana, Milton Erickson padecía una ligera dislexia. Su profesora no podía convencerlo de que un “3″ y una “m” no eran la misma cosa. Pero un día él, de forma espontánea, experimentó una alucinación en la cual entendió la diferencia entre un “3″ y una “m”, a través de un cegador destello de luz y la entrevista se inicia aludiendo a esa experiencia:

Erickson: ¿Puedes imaginar lo desconcertante que fue aquello? Es sorprendente, pero lo ví de forma inmediata, una ráfaga de átomos de luz, y solo entonces, ví la “m” y vi el “3″, como dos signos distintos. La “m”estaba de pie sobre sus patas y el “3″ estaba de lado con las patas extendidas. ¡Fue un cegador destello de luz! ¡Fue tan brillante! Todo lo demás quedo oscurecido. Se produjo un destello cegador y en el centro de esa tremenda erupción de luz estaban el “3″ y la “m”.

Rossi: ¿Vio usted realmente un destello de luz cargador? ¿Lo vio en algún lugar fuera de usted?, ¿no esta utilizando una metáfora?.

Erickson: Sí lo ví., y excepto el “3″ y la “m” todo lo demás se oscureció.

Rossi: ¿Era consciente de estar en un estado alterado de consciencia? Siendo entonces un niño, ¿se pregunto a si mismo por esa divertida experiencia? ¿Actualmente el “3″ y la “m” tienen patas?.

Erickson: Esa es la manera como uno aprende las cosas. Esto es lo que yo llamaría momentos creativos. Yo experimenté una genuina alteración de la percepción: un destello de luz con el “3″ y la “m” en el centro. Yo los vi. como eran [Erickson hace un dibujo de lo que vio], y esto excluyecualquier otra cosa.

Rossi: Lo que vió parece que fue una alucinación visual. Entonces, ¿un muchacho de 6 años experimentó una comprensión intelectual en forma de alucinación visual?.

Erickson: Sí, aunque no puedo recordar ninguna cosa más de aquella situación. Aquel deslumbrante destello de luz ocurrió mientras estudiaba el segundo año de mi graduación escolar. Yo entonces tenía el apodo del “Diccionario”, porque pasaba mucho tiempo leyendo el diccionario, al fondo de la clase. De repente, aquel cegador y deslumbrante destello de luz ocurrió porque yo había aprendido como usar el diccionario. Miré, para buscar una palabra, empezaba por la primera página, recorriendo cada palabra y cada columna, pagina tras página, hasta que la encontraba. Gracias a la experiencia del destello de luz, me dí cuenta que uno usa el alfabeto, por ejemplo, a partir de un sistema ordenado. Los estudiantes, que llevaban su comida al colegio, comían en el sótano. Yo no sé cuanto tiempo estuve sentado allí completamente deslumbrado por la cegadora luz, pero cuando bajé al sótano, muchos de los estudiantes habían terminado su comida. Cuando me preguntaron porque había tardado tanto en bajar, yo sabía que no les diría que estaba aprendido a usar el diccionario. No sé por qué me llevó tanto tiempo. (…) Efectivamente debí tener una ligera dislexia. Entonces, yo pensaba que cuando decía “co-mk-co, vingre y goberno”, mi pronunciación era idéntica a los sonidos que otros hacían cuando decían ” cómico, vinagre y gobierno”. Cuando estaba en el segundo grado escolar, mi profesora pasaba mucho tiempo intentándome enseñar como decir “gobierno”. Fue cuando ella tubo una repentina inspiración que uso el nombre de la estudiante que iba a continuación de mi, en la lectura, llamada “Bier”, y escribió en la pizarra “gob- Bier-no”· Yo, entonces leí “gobBierno”. Ella, me pidió que lo leyera omitiendo la B de Bier. Cuando hice, este cegador destello de luz ocurrió, de tal manera que deje de oír todos los ruidos y sonidos de alrededor, y deje de ver también los objetos, incluida la pizarra. He de reconocer que la aportación de la señorita Walsh en la elaboración de mi técnica de introducir lo inesperado e irrelevante en un rígido patrón de conducta, para luego hacerlo estallar. Un paciente mío entro hoy temblando y sollozando, mientras decía ” Estoy quemado. Siempre me sucede a mí. Mi jefe siempre me intimida, siempre me nombra y me chilla, diciéndome “¡Estúpido! ¡Estúpido! ¡Estúpido!, ¡Fuera! ¡Fuera! Por eso estoy aquí.” Entonces yo le dije amable y seriamente “Porque no le dice a su jefe, que si usted hubiera sabido que era tan estúpido, hubiera hecho su trabajo con mucho gusto, mas estúpidamente todavía”. Se quedó atónito, desconcertado, aturdido y entonces se puso a reír, y durante el resto de la entrevista le entraban a menudo espasmos de risa incontenibles.

Rossi: Su risa indicaba que usted le había ayudado a romper la limitada percepción de si mismo como siendo una víctima. Su principio básico de utilización es ilustrado en aquella temprana experiencia con Miss Walsh. Ella utilizó la habilidad de usted para pronunciar “Bier” para así ayudarle a romper su estereotipado error en la pronunciación de la palabra “gobierno”, pero la experiencia mas formativa de su vida fue su primer ataque de poliomielitis a la edad de 17 años. ¿Aquel periodo de su vida lo reencuadró como un tipo de experiencia auto-hipnótica?.

Erickson: había tenido el ataque de polio, y cuando estaba tumbado en la cama esa noche, escuché en el cuarto contiguo que tres médicos le decían a mis padres que su hijo moriría a la mañana siguiente. Me sentí furioso, ¿a quien puede ocurrírsele decirle a una madre que su hijo estará muerto a la mañana siguiente? ¡Que barbaridad! Al rato, mi madre entró en el cuarto imperturbable. Pensó que yo tenía ideas delirantes, porque le insistí para que moviera de lugar un gran baúl que había en el cuarto, colocándolo en un ángulo distinto en relación a la cama. Ella lo puso junto a la cama de una cierta manera, y yo volví a pedirle que lo moviera aquí y allá, hasta que quede satisfecho. Ese baúl me tapaba la ventana, ¡y maldita la gracia que me hacía morirme sin ver la puesta de sol! Solo pude verla a medias. Permanecí inconsciente durante tres días. No le dije nada a mi madre. Ella tampoco me dijo nada.

Rossi: Su enfado y su deseo de ver otra puesta de sol fue la manera de mantenerse vivo en aquella sutuación tan crítica, a pesar de las predicciones de los médicos. Pero ¿porqué llama a esto una experiencia auto hipnótica?.

Erickson: Ví el sol poniéndose, cubriendo completamente el cielo. Pero sabía que había también un árbol allí, fuera de la ventana, pero yo lo tapé.

Rossi: ¿Lo tapó? ¿Fue una percepción selectiva que permite decir que usted estaba en un estado alterado?.

Erickson: Sí, y no lo hice conscientemente. ví el sol poniéndose, pero no ví la valla ni la gran roca que estaban también allí. Lo tapé todo excepto la puesta de sol. Después de haberla visto, perdí la conciencia durante tres días, y cuando finalmente desperté, le pregunte a mi padre porqué habían sacado la valla, el árbol y la roca. No me di cuenta de que los había borrado yo, cuando fijé mi atención tan intensamente en la puesta de sol. Entonces, cuando me recuperé y me volví consciente de mi parálisis, me pregunté como iba a ganarme la vida. Entonces había publicado un trabajo en una revista nacional de agricultura “Porqué la gente joven vive en las granjas”. No hacía mucho tiempo que tenía la convicción de ser granjero, pero ahora podía ser que me hiciera médico.

Rossi: ¿Usted diría que la intensidad de su experiencia interior, su espíritu y sentido de auto confianza lo mantuvo vivo para ver la puesta de sol?.

Erickson: Sí, con los pacientes que tienen una pobre perspectiva de vida, uno les dice “Bien, usted debería vivir lo suficiente para hacer esto el próximo mes”. Y ellos lo hacen. Una de mis primeras tareas fue aprender relajación y construir mi fortaleza física (…) Pasé cada noche haciendo todos los ejercicios que podía, entonces aprendí que podía caminar, si me inducía cansancio, para manejar el dolor. Lentamente aprendí que podía pensar en caminar, fatigarme y relajarme y aliviar el dolor.

Rossi: Entonces, ¿pensar en caminar y fatigarse, fue tan efectivo para aliviar su dolor?.

Erickson: Sí, se volvió efectivo en la reducción del dolor.

Rossi: Entonces en su experiencia de auto-rehabilitación ¿aprendió a la edad de 17 y 19 años que usando su imaginación podía alcanzar los mismos efectos que mediante el esfuerzo físico?.

Erickson: Mediante la memoria más que con la imaginación. Uno recuerda el sabor de algo, como el gusto y frescor de la menta. Cuando yo era niño solía subir a los árboles y saltar de uno a otro como un mono. Y podría recordar los giros y cambios de postura que hacía para mostrar mis músculos tensos.

Rossi: Entonces, usted activó memorias de la infancia para aprender exactamente a recuperar el control muscular que había perdido, con el fin de recuperar dicho control.

Erickson: Sí, uno usa esas memorias. A los 18 años recordé todos mis movimientos infantiles para recuperar la coordinación muscular. Pero, más que introspección lo que se requería era la observación externa. Así aprendí a ponerme de pie, viendo a mi hermanita aprender como ponerse de pie: usando las dos manos como base, extendiendo la mano y tirando de ella. Esa presión sobre las manos permite descubrir que se puede asentar el peso sobre los pies. Esto es algo tremendamente complicado porque las rodillas ceden, y si ellas se mantienen derechas la que cede es la cadera, y los pies se quedan trabados. Uno no puede mantenerse de pie porque tanto las rodillas como las caderas ceden. Los pies se cruzan, y pronto uno debe armarse de coraje y esforzarse hacía arriba, cuidando de mantener derechas las rodillas una por vez. Cuando se ha aprendido eso, se debe aprender como mantener derecha la cadera. Para eso hay que poner mucha atención. Luego uno comprueba que debe poner atención en mantener rodillas y caderas derechas, ¡y al mismo tiempo los pies bien separados! Ahora si, finalmente, uno puede mantenerse erguido con los pies separados y apoyándose en las manos.

Yo estaba siempre observando. Tenía 20 años y estudiaba el primer trimestre en el colegio cuando solicité un trabajo en diario local, The Daily Cardinal, en Wisconsin. Yo quería escribir editoriales. El editor, Porter Butz, bromeó conmigo y me dijo que yo podría tirar en su buzón los editoriales que escribiera, cuando fuera de camino a la escuela. Yo tenía muchas cosas que leer y hacer debido a las carencias de educación, por haber vivido y trabajado en la granja de mis padres. Quería conseguir conocimientos para escribir sobre cosas. Entonces tuve una idea de como hacer para escribir editoriales: cuando era joven algunas veces corregía mis problemas de aritmética durante mis sueños. Mi plan era estudiar por la mañana y después ir a la cama a las 10:30 h, entonces dormía inmediatamente, pero ponía la alarma de mi despertador a la 1 h, para levantarme a esa hora y escribir a máquina el editorial. Me levantaba, escribía y después colocaba de nuevo la página al principio de la página escrita, y después me iba a dormir. Cuando me despertaba a la mañana siguiente, estaba muy sorprendido al ver el material escrito en la máquina. No tenía memoria de haberme levantado y haber escrito. En cada oportunidad que tenía, escribía editoriales de esta manera. Intentaba no leer los editoriales, pero conservaba una copia de carbón, colocaba los editoriales no leídos en el buzón del editor, y cada día miraba en el diario por si estaban editados mis trabajos, pero no encontré ninguno. Al final de la semana miré mis copias de carbón y los diarios de la semana que conservaba. Había escrito tres editoriales, y los tres habían sido publicados. El tema era sobre el colegio y su relación con la comunidad. Yo no había reconocido mi propio trabajo editado, necesité las copias de carbón para demostrármelo a mi mismo.

Rossi: ¿Porque decidió no mirar lo que había escrito?.

Erickson: Yo me preguntaba si podía escribir editoriales. Y si yo no podía reconocer mis palabras en la pagina impresa, esto quería decir que había mucho más en mi cabeza de lo que yo creía. Tendría la prueba de que era más inteligente y brillante de lo que yo mismo creía. Además en todo este proceso, quería que alguien más fuese testigo de la situación. Mi compañero de cuarto tenía curiosidad por saber porqué me levantaba a la 1.00 h para escribir a máquina. Él me dijo que yo no parecía oírle cuando me golpeaba en el hombro para preguntarme que hacía. Él se preguntaba como es que yo caminaba y escribía mientras dormía, siendo que yo padecía sonambulismo. Yo le dije que esa debía ser la explicación. Esta era también mi comprensión de aquella situación. No era todavía mi tercer año en el colegio, cuando participé en un seminario de Hull y empecé a investigar la hipnosis.

Rossi: ¿Seria esta una aproximación natural para aprender la actividad sonanmbulística y la auto hipnosis?. Uno podría poner su despertador y levantarse en medio de la noche y llevar a cabo alguna actividad que luego podría olvidar. ¿Podría ser una forma de entrenamiento en actividad disociativa y amnesia?.

Erickson: Sí, y después de un tiempo uno no necesitaría despertador. Yo he entrenado a muchos estudiantes de esta manera. En la escuela de medicina tuve una amarga experiencia. Me habían asignado examinar dos pacientes. El primero era un hombre de 73 años, era un holgazán indeseable, alcohólico e insignificante ladrón al cuidado de los servicios públicos toda su vida. Yo estaba interesado en ese tipo de vida, así que tomé nota cuidadosamente de su historia y aprendí cada detalle. Él obviamente tendría mucha suerte si llegaba a vivir 80 años. Entonces fui a ver a mi otra paciente. Pienso que fue una de las chicas mas bonitas que había visto en mi vida; de encantadora personalidad y muy inteligente. Era un placer ser médico con ella. Me quedé mirándola a los ojos, y me encontré a mi mismo diciéndome que había olvidado lo que estaba haciendo allí, por eso le pedí excusas y me fui de allí al salón de los médicos para pensar en mi futuro. Aquella chica tenía una grave enfermedad y si vivía tres meses más tendría suerte. Aquí vi la injusticia de la vida. Un vago de 73 años que nunca hizo nada en su vida, que no aportó nada, solo cosas destructivas, y aquí una encantadora mujer que tenía mucho más que ofrecer. Y me dije a mi mismo “harías mejor en cambiar tu perspectiva de la vida porque esto es con lo que te vas a enfrentar una y otra vez como médico: la injusticia de la vida.

Rossi: ¿Que hubo de auto hipnosis en esto?.

Erickson: Estaba solo allí Se que otros entraban y salían del salón, pero yo no era consciente de ellos. Yo estaba pensando en mi futuro.

Rossi: ¿Estaban sus parpados abiertos?.

Erickson: Mis parpados estaban abiertos. Estaba pensando en los niños que estaban por nacer y que luego crecerían, hombres y mujeres y morirían a sus 20, 30, 40 años. Otros vivirían hasta los 80 y 90 años con sus valores como personas. Todo tipo de personas, sus ocupaciones, todos pasando por delante de mis ojos.

Rossi: ¿Fue esto como una pseudo-orientación en el futuro?, ¿Vivió su vida futura en su imaginación?.

Erickson: Sí, uno no puede practicar medicina y ser emotivo. Yo tenía que reconciliarme con la injusticia de la vida en este contraste entre esta bonita mujer y este hombre de 73 años.

Rossi: ¿Cuando se dio cuenta de que estaba en un estado auto hipnótico?.

Erickson: Yo sabía que estaba tan absorto como cuando escribí el editorial. Deje que ocurriera mi absorción, pero no intenté examinarlo. Fui hacia dicha absorción para orientarme hacia mi futuro como médico.

Rossi: Usted se dijo a si mismo: “Necesito orientarme hacia mi futuro como médico”. Entonces su inconsciente tomó el control y experimentó ese profundo sueño. Así, cuando entramos en auto hipnosis, nos planteamos un problema y dejamos al inconsciente actuar. ¿Los pensamientos van y vienen por si mismos? ¿En forma de pensamientos ó imágenes?.

Erickson: De ambas maneras. Yo diría que es como un niño pequeño que crece para ser un hombre. Pienso en una pequeña vecina que vino a verme un día porque yo era médico y ella tenía lo que pensaba que era una gran herida: un corte en su pierna, justamente por encima de la rodilla. Estaba llorando, asustada y quería que yo hiciera algo al respecto. Suplicándome me dijo: “! Usted es médico y tiene que hacer algo con el corte que me he hecho, me hace mucho daño, es terrible. Le dije entonces: “Duele terriblemente, exactamente ahí”, y ella asintió, y le señalé el lugar de la herida, y continué: “Duele terriblemente ahí. Pero no duele allí, unos centímetros hacia ese lugar, ni unos centímetros hacia el otro sitio. Solo exactamente ahí, desde aquí hasta allí”, señalándole lugares alrededor de la herida. Aquella pequeña sabía que yo entendía su situación, así que le dije “ahora podemos trabajar y curar ese daño”. Así había conseguido una confianza absoluta, porque había reconocido que ella tenía un daño terrible. Yo había limitado y reducido su orientación al lugar exacto en el que tenia la herida, y a partir de ahí ambos podíamos trabajar para reparar ese corte en la pierna, ya que ella era una niña, con pocas palabras de sugestión se podía empezar a manipular su herida para la cura. Ella no quiso ni siquiera que le pusiera tiritas, sin embargo le ofrecí algunas de varios colores. La herida no era demasiado mala, pero el susto que tenía sí, y este desapareció. ¿Que tipo de trance hipnótico necesitaba inducir para trabajar en ello?, Yo diría un trance ligero, pero sin embargo tan intenso como la importancia que ella concedía a su herida, para ella, era un trance profundo. En la consulta del dentista, este quiere que su paciente tenga un trance profundo en la zona de su boca, pero ligero en otras partes de su cuerpo. En el caso de miedo y ansiedad se debe intentar centrar la atención de los pacientes en el miedo ó la ansiedad, mediante el reconocimiento de lo que les pasa. No se debe ignorar lo que es una realidad para el paciente.

Del libro Healing in Hypnosis, editado por Ernest L. Rossi. Margaret O. Ryan y Florence A. Sarp.
Copyright 1992 and 1993. Traducción de Javier Rubio Quirós.

Entrevistas sobre hipnosis. Maria José Serrano

La Sociedad de Hipnosis Profesional no coincide ni se muestra de acuerdo con algunas declaraciones realizadas en esta entrevista, no obstante, en beneficio del interés común se publica.

Alguna vez nos quedamos abstraídos y llegamos a nuestro destino conduciendo el automóvil sin recordar detalles de cómo lo hemos hecho. Es un estado de concentración similar a la hipnosis, según explica Maria José Serrano, coordinadora del Grup de Treball d’Hipnosi Clínica del Col·legi de Psicolègs, que, junto con Xavier Pellicer Asensio, realizará hoy una charla de Aplicacions de la hipnosi en els transtorns de la conducta alimentària.

¿La hipnosis ayudar a recordar?.

Los procedimientos hipnóticos aumentan la recuperación de información correcta como incorrecta y puede causar falsos recuerdos.

¿Y eso es malo?.

Produce una confianza inadecuada en el recuerdo, aun cuando puedan ser inexactos e imprecisos.

Lo de la hipnosis se presta a la charlatanería…

Sí. La hipnosis tiene que ser aplicada por aquel que sabe tratar el problema sin hipnosis. Y el profesional debe limitar su aplicación a problemas para los que está cualificado.

¿Para qué sirve la hipnosis?

Tiene infinidad de usos. No es que una persona hipnotice a otra. Lo que sucede es que alguien entra en un estado de concentración y otra persona le guía en cualquier tarea.

¿También es un espectáculo?.

Al utilizarla como tal se ha desprestigiado una gran herramienta. La hipnosis es la madre de las psicoterapias. Ya la utilizó Freud.

¿Usted también la utiliza?.

Sí. Obviamente mis pacientes jamás harán el espectáculo de la gallina hipnotizada.

¿Hay muchos mitos y prejuicios?.

Surgen de los espectáculos y la falta de información. Uno de nuestros objetivos en el colegio de psicólogos es que esta herramienta sea conocida y colocada en su lugar.

¿Qué trastornos de la conducta alimentaria cura la hipnosis?.

–La palabra no es curar, la hipnosis es una herramienta y lo que aplicamos en estado de hipnosis es la terapia. Si el psicólogo puede tratar cualquier trastorno sin hipnosis, podrá realizarlo con ella.

Entonces, ¿por qué utilizarla?

La hipnosis consigue mejores resultados y en menos sesiones, aumenta la motivación del paciente y fomenta el autocontrol.

¿Aumentan los casos de anorexia y bulimia o de vigorexia?.

Sí, cada vez hay más casos. Parece que nos hemos acostumbrado a vivir con ello y no hay tanta alarma social como había hace 10 años.

Periodista: SONIA GARCÍA GARCÍA
medio: el periódico.com

Entrevistas sobre hipnosis. Carlos Malvezzi

El Dr. Carlos Malvezzi Taboada es especialista en psicología clínica. Trabaja en el Instituto Gubel,en el barrio de Belgrano, y tiene una destacada trayectoria en el uso de la hipnosis clinica como herramienta terapéutica en su área de trabajo y es el delegado de la Sociedad de Hipnosis Profesional en la Argentina. En esta entrevista con MinutoUno.com el Dr Taboada aseguró que la hipnosis no tiene nada de “mágico”. Según su explicación, “la hipnosis clinica es una labor hecha por médicos y psicólogos, no hay posesión de poderes mágicos”.

¿Como trabaja un especialista en hipnosis?

La labor de los terapeutas especialistas en hipnosis o no, es “evaluar a las personas, y las posibilidades de ayudarla o no con esa u otras herramientas”. La hipnosis es incorporada dentro de un contexto, que incluye otras herramientas.

¿Por qué se utiliza la hipnosis cada vez mas?

“La hipnosis se utiliza en las psicoterapias breves, y reduce mucho el tiempo de tratamiento respecto a otras terapias, como el psicoanálisis”

¿Para qué se utiliza normalmente la hipnosis?

La hipnosis suele emplearse habitualmente en los tratamientos de trastornos de ansiedad, como ataques de pánico o fobias.

¿En que consiste un tratamiento con hipnosis?

La terapia consiste en “lograr un estado de reposo, que ayuda a concentrarse únicamente en las palabras del terapeuta. Esto ayuda a que el paciente se concentre en aquello que lo perturba o en la modificación de las pautas que lo llevan a sentirse mal”. También se utiliza en el alto entrenamiento deportivo, para “ayudar a la concentración”.

¿Es caro un tratamiento con hipnosis?

La mala noticia es que las sesiones no están cubiertas por las obras sociales, y cuestan “lo mismo que cualquier sesión de un buen terapeuta“, o sea, un buen dinero.

¿Por qué la hipnosis tuvo tan mala fama durante años?

Mucha gente piensa que la persona que hipnotiza tiene a los pacientes a su merced, y nada es más erróneo que eso” . Para utilizar con éxito la hipnosis “es necesario ser un profesional, un médico o un psicológico, y tener la experiencia necesaria, además de participar en los cursos y seminarios que se dictan a tal fin”. “La hipnosis es algo muy serio,  fue defendida por el mismo Freud”.

Fuente:

Entrevistas sobre hipnosis. Alfonso Echávarri.

- Alfonso Echávarri Gorricho es biólogo y psicólogo voluntario del Teléfono de la Esperanza. Utiliza la hipnosis con frecuencia y considera que si Hemingway hubiese solicitado ayuda, probablemente no se hubiera suicidado.

De la biología a la psicología. ¿Era que no encontraba trabajo?.

Es que van de la mano. El mecanismo fisiológico del ser humano se complementa con el cognitivo. Me ayuda muchísimo entender lo que duele a la persona y comprender lo que se siente.

¿Con la crisis tiene más trabajo?

Alfonso EchévarriTrabajo hay siempre. Llamaron unas 2.400 personas el pasado año, pero también atendemos en terapias en la sede, damos cursos todo el año sobre lo que hace crujir al ser humano. El equipo es muy bueno. Nadie cobra nada.

¿En Navidad crujimos más?.

En las fechas en las que el sentimiento aflora nos vienen a la memoria seres queridos y situaciones que hemos perdido.

¿Qué sabe del ser humano?.

Sé un poquito de mí e intento que los demás sepan de sí mismos. El ser humano es muchísimo más rico que un tratado de psicología. Es maravilloso y complejo. Aprendo de cada encuentro con la persona.

¿Y qué nos cuesta aprender?.

Que las cosas generalmente no cambian por sí solas. Nos cuesta coger las riendas. Es mucho más cómodo sentarnos lamentándonos tras un gran problema. Lo que cuesta es ponerse en marcha.

¿Los ricos también lloran?.

Por supuesto; y es un consuelo de los pobres. Vemos gente que parece que lo tiene todo y cae de una manera estrepitosa.

¿Uno elige deprimirse, drogarse, ser generoso, ser optimista…?.

Es una opción de vida. Todos los días, cuando me levanto elijo entre dos cosas: estar alegre o estar triste. Me va a costar lo mismo, así que elijo estar alegre.

¿Qué esperanzas me vende?.

Todas. La vida es un cambio y un crecimiento continuo. Le vendo que crezca y se trabaje como persona. Hay una frase que empleo muchísimo: si sigues haciendo lo que siempre has hecho seguirás obteniendo lo que siempre has obtenido. Eso mueve.

¿Sus esperanzas?.

Aunque mido 1,90, seguir creciendo y ayudar a otros a que crezcan y respiren un poco más.

Su teléfono habla con desconocidos en una cultura que nos propone no hablar con extraños…

Generalmente en el anonimato de la llamada se produce el encuentro. No oímos, escuchamos. Si no nos entrenamos en escuchar nos perdemos grandes cosas.

¿Nos hablamos poco?.

Hablamos poco y suponemos mucho. Nos cuesta pedir un beso o algo que necesitamos. Suponemos que el otro ya se habrá dado cuenta. Suponemos.

¿Qué no queremos escuchar?.

Lo que nos aprieta el zapato. Ir de víctima puede parecer productivo, pero puede ser una gangrena a nivel emocional.

¿Lo de trabajar con la hipnosis de qué le viene?.

Es un arma más de nuestro arsenal terapéutico. La utilizo si es conveniente junto a otras técnicas. Generalmente no de forma aislada. Si alguien me dice que le hipnotice le digo que no. Nunca a nivel teatral.

¿Qué consigue?.

Los campos de aplicación son amplísimos como potenciadores de otras terapias. Por ejemplo: para tratar una intervención quirúrgica y reducir la ansiedad. En la hipnosis clínica la persona es consciente hasta el punto que puede decir ya basta. Es un sistema de comunicación.

¿Algún resultado brillante?.

Varitas mágicas no hay. Cada persona tiene su experiencia de la hipnosis y no hay dos experiencias iguales.

¿Y a usted quién le hipnotiza?.

Fundamentalmente mi mujer, pero ella no se deja hipnotizar.

O sea que le miro a los ojos y no caigo en su poder…

Si con una mirada pudiese manipular le diría al director de un banco que me abriese la caja fuerte o le obligaría a usted a pagar el café. (Se ríe).

¿La TV es nuestra hipnosis social?.

Es nuestra anestesia social. Como en la hipnosis, con la televisión se pierde la noción del tiempo.

¿Mente y cuerpo en el fondo son la misma cosa?.

No, pero no se pueden separar. Si se separan cruje la persona.

POR GABRIEL ASENJO.
Domingo, 13 de diciembre de 2009.
diariodenavarra.es

Entrevistas sobre hipnosis. Antonio Capafons.

Antonio Capafons Bonet. Es doctor en psicología y profesor titular de universidad (área de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos) de Valencia y acreditado al cuerpo de Catedráticos de la UV, así mismo, fue distinguido por la American Psychological Association con el premio mundial más importante en el área de la hipnosis. La semana pasada dio una conferencia en Leiria. Las creencias en Portugal sobre la hipnosis, unen Antonio Capafons y al leiriense Carlos Lopes Pires en el mismo camino.

Pregunta: Defina en una frase qué es la hipnosis.

Antonio Capafons1Respuesta: es un conjunto de procedimientos y técnicas que ayudan a que las personas tengan mayor capacidad de auto-control, justamente al revés de lo que se difunde en los medios de comunicación social.

P: ¿En qué puede ser aplicada?.

R: dejar de fumar es siempre complicado. Con hipnosis puede ser menos complicado. Vivir y tratar un dolor de espalda es complicado. Con hipnosis todo puede ser más fácil. Es una técnica como cualquier otra.

P: ¿Puede ser utilizada de manera aislada?.

R: tiene que ser utilizada en conjunto con otras técnicas. La hipnosis, utilizada de manera aislada, puede no ser útil. Por ejemplo, si se quiere dejar de fumar es conveniente buscar apoyo psicológico. Solamente así, la hipnosis puede ser más eficaz. Si se tiene dolor de espalda y se consume medicinas, con hipnosis se dejará de tomar tantos fármacos. La hipnosis no es una terapia.

P: Y en el área del dolor, ¿ha dado resultados?.

HIPNOSIS LIBROR: Está por hacerse estudios en el campo del dolor que serán muy útiles. Por ejemplo, para combatir las jaquecas, en partos y en quemaduras. Por otro lado está comprobado que la hipnosis resulta útil para combatir dolores tanto agudos como crónicos. Hablamos de personas que padecen fibromialgia, como de personas que tienen amputado algún miembro que sienten los llamados “dolores- fantasma”.

P: ¿Puede ser desaconsejable para algunas personas?.

R: Hay dos razones. La más importante es el miedo y el rechazo a la hipnosis. Si el paciente tiene alguna actitud muy negativa el efecto puede no ser positivo. Luego hay un porcentaje muy pequeño de personas en las cuales la hipnosis no produce ningún
efecto. Otra área que está utilizando la hipnosis –cada vez más- es en el tratamiento de problemas cognitivo-comportamentales que se manifiestan, por ejemplo, en la obesidad. Hay indicios que la hipnosis puede ser útil en casos de traumas, sobre todo aquellos que están reprimidos o escondidos en el inconsciente, sin embargo hay que investigar más en esta cuestión.

P: ¿Se está refiriendo a la hipnosis regresiva?.

R: Exactamente. La investigación experimental es muy abundante en hipnosis regresiva. Sin embargo, la persona que está en una hipnosis regresiva no está regresando a ninguna parte. Está actuando conforme cree que se actuaba en esa época. Por ese motivo, cuando se habla de regresión a las vivencias en el propio útero, eso es pura fantasía. Es muy difícil para la persona que hace la hipnosis regresiva distinguir si el recuerdo que tuvo es verdadero o falso. No es la hipnosis la que provoca eso, pero sí las creencias sobre la hipnosis. Cuando escuchamos decir que “tuve una regresión al tiempo en que tenía dos años y descubrí que mi padre me había torturado”, casi seguramente es falso. No se puede saber si es verdad o mentira. Apenas sabemos, con seguridad, que fácilmente elaboramos falsos recuerdos.

P: ¿Hay muchas personas que venden gato por liebre en el tema de las “terapias regresivas”?.

R: ¿Con las terapias regresivas?, continuamente. Terapia de vidas pasadas, terapias de cuando se estaba en el útero materno…

P: ¿Es ese el gran peligro en torno a la credibilidad de la hipnosis?.

R: Este es un problema serio. La hipnosis regresiva puede utilizarse correctamente para algunas cuestiones, sin embargo no para potenciar la memoria, para buscar entre los recuerdos….

P: Usted está implicado en una investigación “ibérica” en la que también cuenta con un leiriense…..

R: Las universidades de Valencia, Coimbra y Lisboa están realizando una investigación sobre las creencias que los portugueses tienen sobre la hipnosis. Por el momento, en Coimbra, quién está llevando el mayor peso de la investigación es el profesor Carlos Lopes Pires. La investigación es sobre las creencias, porque éstas son el elemento de mayor riesgo en la hipnosis.

(Traducción de la entrevista realizada al Dr. Antonio Capafons en el diario portugués Saude, con fecha 01-06-2007).

Comentario del Dr. Antonio Capafons sobre la entrevista: Hay respuestas que están mal interpretadas por el periodista. Por ejemplo, no se puede decir que el premio de la APA es el más importante del mundo, y evidentemente no dije eso, si no que la APA era la asociación psicológica mas importante del mundo. No dije que hay que investigar sobre dolor en parto, quemaduras y jaquecas, si no que eso ya estaba investigado y que la hipnosis era un tratamiento bien establecido. Tampoco hable de dolores fantasma si no de dolor en miembros fantasma, ni de que haya problemas cognitivo-comportamentales. Menos aun dije esta frase, si no todo lo contrario…”la hipnosis puede ser útil en casos de traumas, sobre todo aquellos que están reprimidos o escondidos en el inconsciente, sin embargo hay que investigar más en esta cuestión”.