Archive

Posts Tagged ‘Defensa de la hipnosis’

Definiendo la hipnosis.

La definición clínicamente exata de la hipnosis siempre ha resultado un escollo, dificil de salvar y muchas veces prestado a la opinión de un autor concreto. A medida que el conocimiento cientiífico ha realizado pasos de gigante en este sentido, especialmente desde la aparición de la tomografía computerizada y la resonancia magnética, esta definición se va esclareciendo y asentando, aunque aún se aprecian discrepancias más que notables entre definiciones.

Veamos algunas de las más notables definiciones modernas de la hipnosis:

Michael Yapko:
define la hipnosis como un proceso de comunicación influyente en el cual el operador saca y guía las asociaciones internas del paciente a modo de establecer o reforzar asociaciones terapéuticas en el contexto de una relación mutuamente responsiva y colaborativa y orientada a una meta.

Dave Elman:
define la hipnosis como un estado mental en cual la facultad crítica de la mente humana es puenteada y se establece un pensamiento selectivo. La facultad crítica de su mente es esa parte que traspasa el enjuiciamiento. Dicha parte distingue entre conceptos como, caliente y frío, agrio y dulce, grande y pequeño o claro y oscuro. Si podemos plantear esta facultad mental de tal modo que no pueda distinguir entre dichos conceptos, podemos substituir el pensamiento selectivo por la construcción de enjuiciamiento convencional.

Richard Bandler:
cofundador de la programación neuro-lingüística, define la hipnosis como una inducción al trance que usa el proceso subconsciente de un apretón de manos para inducir  un profundo trance.  Asegura que jamás ha encontrado a una sola persona que no sea hipnotizable.

Bandler basa sus afirmaciones en la teoría del “estado permisivo“, que tiene parte de verdad, incluso fisiológicamente (Sturgis & Coe 1990), aunque se refiere más a un estilo de practicar la hipnosis que a un tipo de fenómeno hipnótico.

El concepto de Bandler que luego arrastró y mediante el cual definió la programación reuroligüística, se refiere a la metáfora de la “programación” del cliente, basada a u vez en la teoría del “estado permisivo“.  Sin embargo, Bandler no tardará en descubrir y reconocer que  “las personas no se programan fácilmente” , y que si un clínico sugiere situaciones que son inaceptables para el cliente por cualquier razón, el “cliente permisivo” puede rechazarlas pasivamente sin gran esfuerzo.

Ernest Hilgard:
El modelo de neodisociación de Hilgard se basa en la opinión de que los seres humanos tienen múltiples sistemas cognitivos, capaces de funcionar simultáneamente. Están organizados jerárquicamente bajo el control de un sistema ejecutivo, denominado “yo ejecutivo” o “estructura de control central” . El sistema ejecutivo es el encargado de controlar y formular respuestas a la experiencia subjetiva. En hipnosis, los diferentes sistemas cognitivos, pueden funcionar autónomamente, efectivamente disociados unos de otros en un grado significativo. Hilgard lo expuso de la siguiente manera:

Normalmente se piensa que las funciones ejecutivas centrales se reparten entre el hipnotizador y la persona hipnotizada. Esta última conserva una buena parte de las funciones ejecutivas del estado normal, es decir, la capacidad de responder a preguntas sobre su pasado o sobre sus proyectos, y la de aceptar o rehusar sujerencias en cuanto a moverse o participar en determinados tipos de actividades. Al mismo tiempo, el sujeto cede al hipnotizador parte de sus funciones ejecutivas, de tal forma que dentro de la relación hipnótica el sujeto actuará y experimentará de acuerdo a lo que le sugiera el hipnotizador y perderá el control de sus movimientos si así se le indica.” (Hilgard 1992).

Theodore X. Barber:
La hipnosis no es algo separado de la experiencia normal y las conductas insólitas asociadas con la hipnosis puede manifestarlas cualquier persona suficientemente motivada en ausencia de todo elemento de hipnosis.

Barber ha tenido en cuenta las características intrapersonales del cliente, tales como l tendencia a fantasear y la capacidad imaginativa, así como las características interpersonales del contexto social de la hipnosis.

Theodore Sarbin:
Es uno de los principales artífices que define el enfoque de la hipnosis como un rol socialmente definido. La idea de Sarbin de que lo esencial en la hipnosis es el desempeño de un papel, le llevó a acuñar la frase que intenta definir la hipnosis como “imaginaciones creídas” (1997).

Ernest Rossi:
Propne en 1982 que la hipnosis es parte natural de los ciclos corporales regulares de atención y relajación, denominados “ritmos ultadianos” que tienen lugar cada 90/150 minutos. Más recientemente, siguiendo con su investigación sobre hipnosis y fisología, se ha centrado en el potencial para la neurogénesis, así como en la influencia hipnótica a nivel genético (2001).